domingo, 20 de diciembre de 2015

"y" "si"

"y" y "si" son dos simples palabras, tan inofensivas; pero si las juntamos pueden llegar a aterrar: "y si..." "y si..." y si no hubiese dejado que el orgullo me pudiese, y si hubiese sabido perdonar, y si hubiese pedido disculpas, y si hubiese hablado ese día, y si hubiese mirado atrás. Y si.. y si...

lunes, 14 de diciembre de 2015

No necesitaba un héroe

Cada día que pasa tengo mas claro en que se basó lo nuestro. Necesitabas ser un héroe, querías serlo, y conmigo viste la oportunidad. Te creías mi salvador, mi héroe, pero nunca necesite que fueses eso, solo necesitaba fuerza para ser mi propia heroína. Nunca me viste como otra cosa que una chica perdida y hundida a la que salvar. Que nunca habías visto a alguien tan en la mierda decías.. se nota que no miras a tu alrededor. Que estaba perdida y a punto de dejar el bachillerato dijiste.. no querer decir en voz alta lo que quieres hacer con tu vida no es no saberlo. Que gracias a ti pude terminar el bachillerato, que si no fuese por ti blablabla.. y mas de lo mismo: tu, tu y siempre tu... cuando no eras mas que un personaje secundario. Es mi historia y tu te intentabas adueñar de ella. Es cierto que me ayudaste, que fuiste un apoyo, pero fui yo la que estudiaba, la que aprobaba, la que se enfrentaba cada día a si misma para salir del pozo. Me veías rota y frágil olvidando que el cristal corta. Solo veías fallos que cambiar, que arreglar. Nunca te paraste a ver lo fuerte que era. Era mas fuerte de lo que reconocerías, porque a pesar de todo no me llegaba a rendir, seguía luchando, luchaba contra mis problemas en casa, contra el desanimo; luchaba, aunque supiera que perdería la batalla, porque tal vez perdiera alguna batalla, pero no la guerra. Luchaba contra ti incluso, cuando tu decidías rendirte era yo la que intentaba sacarnos del agujero, ¿acaso eso no te convierte a ti en el débil y cobarde y a mi en la fuerte y valiente? Y luego ¿que paso? te cansaste de ser el héroe de quien no necesitaba uno.

La guerra volveria

 Si supieras la de veces que he abierto tu conversación, si supieras la de veces que te he visto en linea,  la de veces que he querido hablarte.
Si supieras la de veces que he querido escribir sobre ti pero no he podido, porque hasta decir tu nombre duele, porque me enamore hasta de las letras que lo forman y ahora resultan tan amargas que no menciono nombre o te pongo otro.
¿Como se puede echar de menos algo tan destructivo? ¿como puedo seguir sintiendo tu ausencia, sintiéndote a ti? En realidad lo que echo de menos son los buenos recuerdos, esos que ya no puedo recordar con una sonrisa, al menos no con una alegre.
 A veces me dan ganas de olvidarlo todo y hablarte, pero entonces recuerdo todo y no, me niego. Nunca he sido muy paciente, eso de esperar.. no es lo mio; pero con esto necesito serlo, necesito esperar por mucho que duela. Pero aunque todo salga como espero, habría temas que nunca podríamos hablar, porque si comenzásemos a sacar el pasado.. la guerra volvería a nosotros.
Y por desgracia se que si volviésemos a hablar, de cualquier cosa, la guerra también lo haría.


jueves, 10 de diciembre de 2015

Dolia..

 Sentía ese dolor en la garganta al no gritar, al intentar no llorar, pero ese dolor era insoportable, sentía un nudo en la garganta cada vez mas grande y entonces las lagrimas empezaron a caer y ya no las pude parar. Estuve llorando largo rato. Tenia miedo, veía que te alejabas de mi y que por mucho que lo intentase nada cambiaba. 
Cuando te hablan de amor no te hablan de la parte dolorosa, no te dicen lo que puede llegar a doler querer a alguien. Sigues con una persona aunque a veces duela quererla porque sabes que dolerá mucho mas su ausencia.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Amor y no guerra

Nos destruimos, por dentro y por fuera. Yo arañaba tu espalda dejando caminos en ella. Tu me apretabas fuerte contra ti hasta dejar moratones con la presión constante de tus caderas, por ejemplo, al hacer el amor, o la guerra, eso era demasiado salvaje como para ser amor. Así que quizá si fuera guerra lo que hacíamos. Éramos enemigos en el campo de batalla, la cama, la mía, la tuya, la que tocase ese día. Éramos enemigos intentando dejar al otro sin aliento. Pero como toda guerra la nuestra acabó en tragedia, agotados de tanta destrucción, demasiados moratones y arañazos pintaban nuestros cuerpos. Supongo que todo habría sido distinto si en vez de tanta guerra sólo hubiésemos hecho el amor.