Hace un par de días me dijiste que esperabas a que el rencor se me pasara para intentar ser amigos. ¿Tu eres tonto o esnifas lentejas? nunca lo has llegado a entender por veces que te lo he dicho. No es cuestión de rencor, eres tu. No confío en ti, no creo que valgas la pena, no tienes nada que aportar o al menos no nada bueno. Destruyes todo lo que tocas, eres el que lo rompe todo y deja un rastro de heridos. ¿Como confiar en quien te ha dado mil puñaladas en tan poco tiempo? ¿como querer volver a tener a esa persona cerca? se bien como acabaría todo. Tu destruyendo alguna otra cosa.
La gente no te conoce, tu te encargas de ello poniendo distancia de por medio, para facilitar tu huida en caso de necesidad. Lo curioso es que al mismo tiempo te lamentas de la falta de amigos de verdad, del que no te conozcan. Eres la contradicción personificada, dices A y luego haces B, te quejas de tu situación cuando no haces nada para cambiarla; porque solo intentaba cambiarte a peor decías, mientras, decías que por el contrario los cambios que me pedías, que coño que me pedías, que me exigías eran para mejor. Cuando uno se niega a ver que necesita un cambio, algo malo que tiene que cambiar, esta mostrando uno de sus grandes fallos.
Y decías que nadie te conoce con una sonrisa en los labios mientras negabas con la cabeza.. siempre lo hacías. No se porque te intentas convencer a ti mismo de ello como de muchas otras cosas, es un tanto estúpido, es jodidamente estúpido que digas y te empeñes en que nunca te llegue a conocer. Porque por mucho que te empeñes en ello casi un año y medio con una persona da para conocer hasta lo que no quiere mostrar. Conocí todas tus puñeteras facetas digas lo que digas. Conocí las de crío de 5 años, las de adolescente enamorado, también todas esas que no soportaba: esos prontos, esos cabreos esos momentos bipolares tuyos, cuando yo estaba mal y al final terminaba consolándote yo cuando debía ser al revés. Y la peor de todas: la fachada ante los demás de perfección. Se te olvida que has llorado hasta en los brazos de toro creo yo. Es igual, me da igual. Pero tu constante negación hace que seas el único que te lo crees. Porque algo te diré, tus momentos de crío de 5 años mostraban mucho de ti, era tu momento mas vulnerable en el que parecía que te cortarías con la esquina de una hoja, en esos momentos, aunque tal vez no te dieras cuenta, te mostrabas, te olvidabas de comportarte, te dejabas llevar y confesabas cosas; y aunque no hubieses confesado nada, no había mas que verte la cara, tu cara era un poema, lo decía todo.
No creas saber nada, porque no tienes ni idea. No se trata de rencor. Se trata de protegerme de ti. Eres toxico, lo destrozas todo, a este paso hasta lo bueno que al menos antes puedo asegurar que existía en ti. No eres sano. ¿Como iba a serlo alguien que no hace otra cosa que mentir? ¿que a veces hasta se miente a si mismo?
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