miércoles, 15 de junio de 2016

 Yo quiero uno de esos amores planta los llaman.
De los que plantas y empiezan en nada
y poco a poco los riegas y van creciendo
y crecen fuertes y los cuidas y duran estaciones...

miércoles, 8 de junio de 2016

Debe ser la soledad

Y llega el calor, pero yo siento que llega el frío, debe ser la soledad que sigue gritándome al oído. Que puta la soledad que insiste en quedarse y no abandonarme. Y permanece desde que tu no estas, desde que dejaste un vacío, un precipicio al que me asomo y las alturas me aterran.

miércoles, 1 de junio de 2016

Imaginemos

Quise escribir, pero sólo me salían palabras dedicadas a ti, entonces ¿qué hago? ¿Escribo o callo? Te diría un millón de cosas, te dedicaría cada palabra dulce o amarga, pero no hay lugar para ellas en nuestra conversación de Whatsapp ya abandonada. Así pues, no me queda más que imaginar que te escribo, pero si me pongo a imaginar hay cosas mejores que pensar. Por imaginar imaginemos bien, con ganas, no nos quedemos en un encontrarte al doblar la esquina o en coincidir en un bus o el metro. Imaginemos, ya que estamos, un día lluvioso, uno de esos que parece que estas en la ducha, e imaginemos que estoy en casa y que suena el timbre y entonces eres tu diciendo que baje y no dices nada, sólo me abrazas. Por imaginar imaginemos un simple hola tuyo por Whatsapp, total.. Las dos cosas son igual de probables.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Carne

Y entonces entendí que solo era carne, que daba igual una parte que otra, era piel desnuda, y todos la hemos visto; que solo eran una sucesión de curvas formando la figura.

miércoles, 18 de mayo de 2016

¿Me recuerdas? solías decir que me querías, que habría mas inviernos por delante. Pero te equivocaste, o mentiste, no lo se, pero ya que mas da; lo que importa es eso, que no hubo mas que ese invierno. Ese que pasamos en varias fases; de vernos, de estar lejos, de estar en las ultimas y luego renacer de lo que parecían las cenizas. Fue un buen invierno, uno de esos fríos en los que enciendes la chimenea, o al menos lo intentas, que te haces una taza de café para calentarte las manos y que quieres que te lean un buen libro. Pero no hubo libros de por medio. Usamos la excusa del frió para buscar el calor del otro, y así, debajo de todas esas mantas, no hubo tregua ni descanso para el colchón, y entre gemidos cada noche caíamos rendidos y entre suspiros cada mañana despertábamos. Y perdimos la noción del tiempo entre las sabanas.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Lo que nos queda

Quería escribir, escribirte, convertirte en palabras para poder releerte una y otra vez; para leerte cuando ya te hubieras ido; para poder recordarte en mitad del olvido, ese que me consumió y llenó de un frió que no podía quitarme poniéndome ropa. Porque cuando alguien se va eso es lo que nos queda, un invierno en el interior que no se quita visitando otras camas.

miércoles, 13 de abril de 2016

Un..

Unos brazos que abracen la figura
Unos labios que besen la piel
Un susurro, al oído, que erice el vello
Una mirada cómplice
Una cama..
Una noche

miércoles, 6 de abril de 2016

Yo

Tuve el privilegio de estar enamorada, de enamorarme, de él, que ya ni me habla. Me enamore del chico que usa gafas en clase y chupa de cuero en la calle, del que lee libros en casa y se emborracha de fiesta con los amigos; esa doble cara que tanto se muestra en las pelis, que va de guay con los amigos y con su chica luego es distinto, tierno, sensible, imperfecto. Pero no se trata de él, no es él el que importa en esta historia, así pues ¿por qué seguir dándole importancia? ¿importa demasiado el tipo de chico? esto no se trata de ese "él" sino de ese "me enamoré".
Me enamoré, yo, de unos ojos que encerraban la primavera, con un brillo imperfecto, seguramente de su alergia, la que le hacia también estar sonrojado de forma constante. Me enamore, yo, de su pelo suave por el que me aficione a pasar las manos. Me enamore, yo, de la media sonrisa que siempre enmarcaba su rostro, con esos labios cortados y doloridos de mordérselos, yo, de chupárselos, él. Me enamoré, yo, de su forma de caminar tan decidida, de su postura al sentarse que cambiaba dependiendo de con quien estuviese, de su costumbre de hablar tocándose las manos, de su forma de dormir hundiendo tanto la cara en la almohada que solo podía coger aire por la boca. Me enamoré, yo, de los hábitos que cogimos, de las llamadas telefónicas, las conversaciones tontas, los chistes que solo nosotros entendíamos, de los días juntos que se iban acumulando y que yo guardaba con mucho cariño. Me enamoré yo. Y al enamorarme tuve el privilegio de poder apreciar tanto los pequeños y tontisimos detalles, los que sin duda son los mejores.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Tu figura

Te vi tumbada sobre la cama, y madre mía que figura, tu figura... ¿como describirla? esas costillas sutilmente marcadas al arquear la espalda, esa espalda que formaba una curva perfecta y suave, tu vientre, plano, que al recorrerlo con los dedos erizo el vello, el tuyo sí, pero también el mio, porque verte ahí, tumbada, entre unas sabanas blancas y finas, tan finas que dejaban muy poco a la imaginación, me dejaba sin aliento.

miércoles, 10 de febrero de 2016

El suelo debía de estar mojado, oí pasos acercándose que golpeaban agua o eso quise creer que era. Alguien venia a verme. No quise abrir los ojos. Si mirase la oscuridad habría visto algo en ella y el terror me habría invadido aun mas rápido. La puerta hizo un sonido agudo y desagradable, unos pasos fuertes, note una respiración profunda, el miedo me paralizo y una lagrima de impotencia surco mi rostro. Entonces sentí el golpe de la sangre que callo en mi mejilla al tener encima la figura de mi visitante.

viernes, 29 de enero de 2016

Con el tiempo en contra

Y cada domingo esperaba a que volviera a ser viernes, 
y es que cada fin de semana volvías a mi,
aunque llegara el mal tiempo.

Los relojes parecían estar en nuestra contra,
toda la semana su tic-tac era lento
y los días parecían no llegar a su fin;
pero el viernes, era el día clave,
a las 2:20 las agujas parecían tener prisa
y los minutos a penas podías saborearlos,
ni siquiera las horas, que en un suspiro ya habían pasado.

Las cosas que dejamos atras

Estas navidades no he visto la nieve, no he visto una de esas nevadas que te hacen acurrucarte con la manta en el sofá, pegarte mas a la chimenea y agarrar tu taza de café con las manos. Este año no ha habido nieve, ni chimenea encendida a la que arrimarse, ni siquiera una apagada. Estas navidades han sido frías y solitarias, perdí las ganas de escribir, y no solo aquí donde pretendía cumplir y hacer un post cada miércoles (a ver si en las próximas semanas consigo ese propósito), pero cuando quería escribir solo se me ocurrían cosas sobre el, y estoy cansada de escribir sobre el, así que me negué a ello; también perdí las ganas de leer libros, acabe muy saturada y ahora lo estoy retomando, poco a poco, sin mucha prisa pero sin pausa; perdí las ganas de series y hasta de escuchar música. Acabe saturada y quemada de tantas cosas en 2015 que necesitaba hacer un parón en mi vida, un parón de absolutamente todo, y empezar el año cumpliendo objetivos. Hubo un punto en mi vida en el que ya no sabia si las cosas que hacia las hacia porque realmente quería o por pura costumbre, gracias a ese parón estoy retomando ciertas cosas, las que me gustaban de verdad y otras, las estoy dejando poco a poco atrás. Voy consiguiendo lo que quiero, voy consiguiendo ser feliz sin necesidad de nadie mas que yo misma.